Una de los aspectos que menos consideramos a la hora de montar un ordenador personal para un uso común como navegar por internet o el uso de suites ofimática, es la temperatura que alcanzan sus componentes. Por lo general, los ordenadores vienen equipados con los disipadores y ventiladores necesarios para mantener una temperatura normal que garantice un apto funcionamiento de la máquina. A pesar de esto, gente aprovecha a fondo los recursos de la maquina, como los servidores que albergan los grandes centros de datos de empresas u ordenadores configurados para gaming, encuentra en ocasiones problemas relacionados con la temperatura por lo que en esos casos es importante adaptar sistemas de refrigeración adecuados para que puedan funcionar con normalidad.
Para tratar el tema de temperaturas óptimas podemos hablar diferenciando dos grupos de elementos que presentan problemas de recalentamiento:
Por un lado encontramos el disco duro, donde guardamos la información que queremos conservar a largo plazo; su temperatura ideal de funcionamiento son los 20º C, aunque como he indicado, es una temperatura ideal que raramente se cumple y este elemento mantiene un funcionamiento normal entre los 0º C y los 50º C. Fuera de ese rango, ya sea por encima como por debajo, el disco presentaría errores de lectura y escritura.
En otro grupo tenemos el elemento mas importante del ordenador que hemos tratado en la entrada anterior, el microprocesador, que por lo general es el elemento que mas se calienta. Además, en este grupo podemos englobar también las unidades de procesamiento gráfico que se integran en la CPU o periféricos de gran potencia como las tarjetas gráficas. Para este grupo, las temperaturas son algo distintas, la temperatura ideal se encuentra en los 0º C donde su funcionamiento es óptimo y a máxima potencia pero esto es muy difícil de conseguir. Su temperatura de funcionamiento normal abarca entre los -10º C y los 50º C aunque esto puede variar dependiendo del modelo. Por debajo de ese rango, presenta fallos de funcionamiento graves aunque por encima leves. Alcanzados los 100º C es cuando se producen fallos de funcionamiento graves pudiendo causarse daños irreparables en la estructura del microprocesador.
Ya hemos hablado de los problemas que presentan las altas temperaturas pero lo más interesante del tema es como poder resolverlos. A nivel de usuario podemos hablar de dos tipos de refrigeración: líquida y por aire, que trataremos en una entrada más adelante. Sin embargo, para las empresas que tienen que acumular un gran numero de equipos en poco espacio con el fin de almacenar datos masivamente esto conlleva una gran inversión y algunas empresas recurren a establecer sus centros de datos en lugares que faciliten esta labor como el caso de Facebook en el Ártico
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